SUPERINTENDENCIA DE SOCIEDADES

GRUPO DE ESTADISTICA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SOCIEDADES DE FAMILIA EN COLOMBIA AÑO 2005

 

 

 

 

 

 

 

Doctor RODOLFO DANÍES LACOUTURE

Superintendente de Sociedades

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BOGOTÁ,  MAYO DE 2006

 

 

 

 

INTRODUCCION

 

 

Las familias como fuente integradora de las personas, no solo tienen lazos de consanguinidad y amistad, sino que también se asocian para conformar distintos tipos de empresas. Generalmente son los padres los que tienen la visión empresarial y distribuyen el capital entre ellos y los hijos, al tiempo que son ellos también los que inicialmente administran la Compañía.

 

La experiencia y las cifras muestran que las sociedades de familia tienen mayores dificultades para sobrevivir en el mercado que las empresas que no son de familia, entre otras razones porque no se planea con suficiente tiempo el proceso de sucesión de la propiedad y de la administración de la empresa. La sucesión es una de las etapas más difíciles por las que debe atravesar la sociedad, porque no solo afecta a quien o a quienes se les transfiere el mando y la propiedad, sino que  también requiere de un plan adecuado de retiro para el fundador o fundadores, acorde con la importancia que han tenido en la Compañía.

 

El tema de sociedades de familia es muy importante por la magnitud de lo que representan estas organizaciones empresariales en cada país, por las dificultades que atraviesan y porque cualquier ayuda que se les pueda prestar sirve para que estas empresas no solo sigan en el mercado, sino que también mejoren sus resultados operacionales, financieros y administrativos.

 

Por estas razones, la Superintendencia de Sociedades ha realizado este trabajo, enfocado a describir las principales cifras de las sociedades de familia que enviaron estados financieros a 31 de diciembre de 2005. Para ello, el primer paso dado, fue identificar cuales son sociedades de familia y luego clasificarlas, organizarlas y analizarlas desde distintos ángulos.

 

En la primera parte del trabajo describimos la participación de las sociedades de familia en el total de las 19.109 sociedades que reportaron estados financieros en el año 2005, teniendo en cuenta el tamaño de las sociedades, el sector económico, el tipo societario y el domicilio, entre otros. Posteriormente tomamos las principales cuentas de los estados financieros de las sociedades de familia y las comparamos con las de las sociedades que no son de familia. Así mismo hicimos la misma comparación con los principales indicadores financieros tradicionales para encontrar diferencias o similitudes.

 

Posteriormente analizamos las principales características de las sociedades de familia que han ingresado a un proceso de liquidación obligatoria y finalmente presentamos las principales conclusiones del trabajo.

 

1.- ASPECTOS GENERALES

 

Colombia no es ajena a la importancia que tienen las sociedades de familia en el mundo. De acuerdo con las cifras de 19.109 empresas que enviaron estados financieros a 31 de diciembre de 2005, el 70% de ellas, que equivalen a 13.277, son sociedades de familia. La legislación Colombiana no define de manera clara el concepto de sociedad de familia; sin embargo, para el presente trabajo, la sociedad de familia es aquella organización en la cual más del 50% del capital pertenece a una misma familia. En las sociedades de familia interactúan tres sistemas que son, la familia, la propiedad y la administración de la empresa; sin embargo, en muchas ocasiones las relaciones entre estos sistemas no son claras, lo cual deteriora el entorno familiar y la buena marcha de la empresa.  

 

 

 

 

Algunos datos de otros países son: en Estados Unidos, las sociedades de familia representan el 96% del total, en Italia el 99%, en Suiza el 88%, en Inglaterra el 76%, en España el 71%, en Colombia el 70% y en Chile el 65%.

 

A pesar de la gran importancia de este tipo de organizaciones, son pocas las que logran sobrevivir a distintas generaciones de sus propietarios, así por ejemplo, en Estados Unidos el 40% de las empresas de familia desaparecen durante los primeros cinco años, 66% del resto pasan  a la segunda generación y solamente el 12% pasan a la tercera generación. Una de las razones más importantes para que las empresas de familia no perduren es la falta de preparación para la sucesión, tanto en la propiedad como en la administración de la empresa.

 

Es importante destacar que cuando se amplía la muestra de observación, la participación de sociedades de familia aumenta. En el trabajo realizado en el año 2001 sobre sociedades de familia por esta misma entidad, la muestra analizada era de 8.930 y el resultado fue que el 68% de esas sociedades eran de familia. En el presente trabajo la muestra aumentó a 19.109 y la participación de sociedades de familia aumentó al 70%. Esta tendencia es explicada porque la proporción de sociedades de familia en las empresas pequeñas y micro aumenta y estos son los tamaños de la muestra que fueron incrementados, puesto que las empresas grandes, en su gran mayoría fueron incluidas en el estudio anterior.

 

 

2.- PARTICIPACIÓN DE LAS SOCIEDADES DE FAMILIA EN EL TOTAL DE LA MUESTRA

 

En Colombia, de acuerdo con la muestra de 19.109 sociedades que enviaron estados financieros a 31 de diciembre de 2005, el 70% son sociedades de familia. Por tamaño, en la pequeña empresa se ubica la mayor cantidad de sociedades de familia, representando el 77.4%, seguido de la microempresa con el 73.1%. En las empresas grandes, el 46.8% del total son de familia.

 

 

 

 

Según el tipo societario, las sociedades en comandita  presentan la mayor concentración de sociedades de familia, seguidas de la colectiva y la limitada. En las sociedades anónimas, el 53.6% son de familia.

 

 

Las sociedades en estado de inspección ante la Superintendencia de Sociedades, concentran la mayor parte de sociedades de familia con el 78%, en las vigiladas representan el 49.4% y en las sociedades en control el 47.7%.

 

 

 

 

Según las fechas de constitución de las empresas, la décadas del 80 y el 90 registraron la mayor participación de las sociedades de familia, es decir, en esa época la participación de las sociedades de familia en el total de sociedades creadas fue mayor.

 

 

 

Las sociedades de familia están presentes en todas las actividades económicas, sin embargo, en el comercio es donde más participan con el 75.2%, seguido de las actividades inmobiliarias y las actividades de inversión con el 70.5% y el 70.3%, respectivamente.

 

 

 

 

En el departamento del Valle la participación de las sociedades de familia es mayor con el 75.8% del total, seguido de Santander con el 75.7% y Atlántico con el 73.3% del total de sociedades de la muestra que tienen como domicilio a esos lugares.

 

 

 

 

3.- PRINCIPALES CUENTAS DE LOS ESTADOS FINANCIEROS DE LAS SOCIEDADES DE FAMILIA Y NO FAMILIA

 

Esta sección del trabajo, compara valores e índices de las 13.277 sociedades de familia con las 5.832 sociedades que no son de familia; sumados estos dos valores totalizan la muestra total de 19.109 sociedades que reportaron estados financieros a 31 de diciembre de 2005.

 

Las sociedades que no son de familia, aunque en cantidad, solo representan el 30%, en el valor de activos representan el 70%; es decir, son más grandes que las de familia. Dentro de las sociedades que no son de familia están las multinacionales, las cuales generalmente son empresas grandes en cuanto a activos, ingresos y empleos generados.

 

 

 

Las empresas de familia utilizan de mejor manera los activos que las empresas no familiares. Las primeras generaron en el año 2005, el 40% de los ingresos operacionales y solo tienen el 30% de los activos, mientras que las segundas generaron el 60% de los ingresos con el 70% de los activos.

 

 

 

 

Sin embargo, las sociedades de familia fueron menos rentables toda vez que con el 40% de los ingresos, generaron el 21% de la utilidad neta y las no familiares con el 60% de los ingresos, generaron el 79% de las utilidades netas.

 

 

 

 

En parte la menor rentabilidad de las empresas de familia tiene origen en los mayores costos y gastos de personal. Las sociedades de familia con 40% de las ventas generaron el 44% de los costos y gastos de personal y las no familiares con el 60% de las ventas, generaron el 56% de los costos y gastos de personal.

 

 

 

Así mismo, las sociedades de familia invierten menos que las no familiares. Tanto las inversiones en otros activos como en propiedad, planta y equipo son inferiores en las empresa de familia que las empresas no familiares.

 

 

 

 

Las sociedades de familia se financian más con bancos y proveedores que las sociedades no familiares.

 

 

 

La participación del capital social dentro del patrimonio es mayor en las sociedades de familia; es decir, los aportes de los socios o accionistas ha sido mayor que en las sociedades no familiares.

 

 

 

Las sociedades no familiares exportan proporcionalmente el doble que las de familia.

 

 

 

 

 

4.- INDICADORES FINANCIEROS

 

Las sociedades de familia aunque en el año 2005 generaron resultados aceptables, porque en su conjunto registraron utilidades, fueron 2.5 veces menos rentables que las sociedades no familiares. El margen operacional de las sociedades de familia fue de 5.3%, mientras que el de las no familiares fue de 13.6%

 

 

 

El margen neto corrobora el resultado anterior. Para las empresas de familia fue de 4% y para las empresas no familiares fue de 10.1%.

 

 

 

Aunque en menor proporción, también las cifras muestran mayor rentabilidad en los activos y en el patrimonio en las empresas no familiares que en las familiares. La rentabilidad de los accionistas de las empresas de familia fue cerca de la mitad de la rentabilidad de las empresas no familiares.

 

 

 

Las sociedades de familia tienen mayores costos y gastos de personal con respecto a los ingresos operacionales que las sociedades que no son de familia, esta situación incide directamente en los márgenes de rentabilidad.

 

 

 

 

Con respecto al endeudamiento, observamos que las empresas de familia están mas endeudadas que las empresas no familiares. Sin embargo, en los dos casos la razón de endeudamiento es moderada.

 

 

 

Las empresas de familia también tienen mayor concentración del endeudamiento en el corto plazo que las no familiares. La alta concentración del endeudamiento en el corto plazo puede afectar la liquidez, porque debe atender en el corto plazo el servicio de la deuda a cambio de contar con disponibilidad de recursos para desarrollar alternativas de expansión.

 

Así mismo, las sociedades de familia se financian mas con el sector financiero que las sociedades no familiares; sin embargo, estas últimas acuden más al endeudamiento externo que las sociedades de familia.

 

 

 

También, las empresas de familia se financian en mayor grado con proveedores que las empresa no familiares; pero igual que las obligaciones financieras, las sociedades que no son de familia utilizan más la financiación externa con proveedores que las empresas de familia.

 

 

 

 

Por otra parte, observamos que las sociedades de familia realizan una mayor proporción de  ventas a crédito que las sociedades no familiares .

 

 

 

 

 

 

5.- PARTICIPACION DEL CAPITAL DE TERCERAS PERSONAS EN LAS SOCIEDADES DE FAMILIA.

 

 

Las empresas de familia concentran una alta participación de su propiedad  en el capital de las Compañías. En promedio general, el 90% del capital pertenece a la familia y el 10% corresponde a terceras personas. Clasificadas por tamaño, observamos una participación del capital de la familia similar en todos los tamaños. Existe una pequeña diferencia entre las empresas pequeñas que tienen la más alta concentración y las empresas grandes que tiene la más baja participación del capital de la familia; es decir en estas últimas existe mayor democratización de la propiedad.

 

 

Por sector económico, la mayor concentración de la propiedad de la familia está en las actividades inmobiliarias y la menor en la construcción.

 

 

 

Por regiones, las empresas de familia localizadas en Bogotá tienen la mayor concentración del capital familiar y las ubicadas en Antioquia presentan menor participación de la familia; sin embargo, el margen de diferencia es pequeño.

 

 

 

6.- SOCIEDADES DE FAMILIA EN LIQUIDACIÓN OBLIGATORIA

 

Desde el inicio de vigencia de la Ley 222 de 1995 hasta el 31 de diciembre de 2005, habían iniciado proceso de liquidación obligatoria 1.198 sociedades. De esta cantidad, existe información de accionistas de 607 empresas que en algún momento enviaron la información que aparece en el anexo, determinándose que el 68% de estas sociedades son de familia.

 

De acuerdo con la información anterior, podríamos inferir que 815 sociedades  de familia, que corresponde al 68% del total, han iniciado un proceso de liquidación obligatoria entre 1996 y 2005.

 

Teniendo en cuenta el año de inicio del proceso, observamos que después de la crisis económica de 1999, fue cuando se registraron las mayores cantidades de liquidaciones obligatorias de sociedades de familia y que a partir del año 2003, estos procesos han decrecido.

 

 

 

En cuanto al origen de la liquidación obligatoria de las sociedades de familia, observamos que el 69% de los procesos empezaron con Concordatos o con Acuerdo de Reestructuración. Luego de no poderlos cumplir, por distintos motivos, fue necesario acudir a la liquidación obligatoria.

 

 

 

De acuerdo con una encuesta realizada por la Superintendencia de Sociedades a los liquidadores en el año 2004, las principales causas que llevaron a las sociedades a acudir al proceso de liquidación obligatoria, son en su orden, elevado endeudamiento, reducción en las ventas, pérdidas frecuentes, malos manejos administrativos y falta de preparación para competir. El porcentaje de respuesta del siguiente gráfico, corresponde a la incidencia en la liquidación de cada una de las variables; así por ejemplo, para el 61.4% de los liquidadores, el elevado endeudamiento fue el factor que más incidió en la crisis de las empresas;  para el 38.6% restante, esta variable no fue tan determinante para llegar al proceso de liquidación.

 

 

El alto endeudamiento sumado a las elevadas tasas de interés que existían a finales de la década del 90 y a comienzos del presente siglo incidieron de manera significativa en el deterioro de las empresas. Los malos manejos administrativos condujeron también a tomar decisiones equivocadas que afectaron significativamente los resultados operacionales y financieros de las empresas, generando disminución en las ventas, pérdidas, deterioro del patrimonio y finalmente la liquidación de las empresas.

 

La mayor parte de las sociedades de familia que han estado en un proceso de liquidación obligatoria tienen como domicilio a Bogota, seguidas de Antioquia, Valle y Atlántico. Esta distribución geográfica es similar a la existencia de sociedades en el país. En los centros donde está la mayor cantidad de población o de mercado, también están localizadas la mayoría de las empresas.

 

 

 

Por actividades económicas, el sector manufacturero y el comercio agrupan cerca del 65% de las sociedades de familia que han entrado a liquidación obligatoria; sin embargo, estas organizaciones desarrollan su objeto social en todos los campos de la economía y de igual forma algunas de ellas han iniciado la liquidación, en diferentes sectores.

 

 

 

 

Así mismo, se han liquidado sociedades de familia de todos los tamaños. La mayor parte son pequeñas y medianas empresas.

 

 

 

El capital de terceras personas en las sociedades de familia en liquidación obligatoria es similar al de las sociedades de familia que no están en liquidación. El 11% es de personas distintas a la familia y el 89% pertenece a la familia.

 

 

 

 

 

 

 

7.- CONCLUSIONES

 

 

 

 

Con respecto a las principales cuentas de los estados financieros de las sociedades de familia y las que no son de familia, encontramos las siguientes características:

 

 

 

 

 

 

 

En relación con los indicadores financieros tradicionales, observamos lo siguiente:

 

 

 

 

 

 

 

Con respecto a las sociedades de familia en liquidación obligatoria, encontramos las siguientes conclusiones: