¿Por qué el representante legal no se nombró como promotor?


El artículo 35 de la Ley 1429 de 2010 prevé la posibilidad que dentro del proceso de reorganización se pueda nombrar como promotor al representante legal o a la persona natural comerciante, no obstante, establece una excepción: "Excepcionalmente, el juez del concurso podrá designar un promotor cuando a la luz de las circunstancias en su criterio se justifique, para lo cual tomará en cuenta entre otros factores la importancia de la empresa, el monto de sus pasivos, el número de acreedores, el carácter internacional de la operación, la existencia de anomalías en su contabilidad y el incumplimiento de obligaciones legales por parte del deudor".

De lo anterior, se desprende que el juez del concurso puede nombrar promotor cuando en su criterio se justifique, estableciendo allí una facultad discrecional para el juez del concurso, quien una vez estudiada la situación económica del deudor, así como el monto de sus pasivos, demás información que reposa en la solicitud de admisión, y en aras de proteger los intereses de los acreedores y la correcta dirección del proceso se vio abocado al nombramiento de un promotor, siguiendo la normatividad prevista en el Decreto 2130 de 2015.